El Jardín
En un instante
de luz las flores se abren como si nunca lo volvieran a hacer, obscenas con su
exuberante belleza, colores y aromas que recuerdan a una mujer, la madre de la
naturaleza, que llora, ama y palpita.
La mujer es el
guardián de aquel Jardín donde cabalga una mariposa y valiente comanda una
legión de sueños, con la esperanza de sembrar amor en la tierra y cosechar a buenos
hombres, ella es el inicio y el final.
Que no paren
de llover hojas mientras existan, que los besos de un hombre no dejen de
hacerla estremecer, y la vida les permita acariciarla, olerla y apreciarla en toda
su diminuta belleza que esconde; majestuosa en raíces, tallos, hojas, pétalos,
ramas y frutos.
La naturaleza es
como una mujer, sorprende, se transforma, se lamenta, se enfurece y al final
demuestra que sus desbordantes ríos, sus esculpidas montañas, su mágica flora
hace temblar el corazón del hombre.
Stephannie Castillo.
cuan inspiradas palabras desde el fondo de la naturaleza de tu alma.....
ResponderEliminarGracias
ResponderEliminarLinita
ResponderEliminarEres aguda observadora
Que contempla el ahora
Con ojos entornados
Muy bien sintonizados
Y con manos de escritora
Haces que humildes ojas
Se conviertan en maestras
Y sabiduria de mujer eterna